Cuando dejas que un país se meta en tu vida

"La dona, teixint cultures", obra de Paula Laverde Austin.

“La dona, teixint cultures”, obra de Paula Laverde Austin.

El texto que van a leer a continuación apareció publicado, por primera vez, el 16 de febrero de 2013 en el blog Aló Quiubo! ¿Dónde estás? El blog, creado por la doctora en psicología social, Helga Flamtermesky Restrepo se autodefine como un espacio de “historia de las mujeres colombianas que han migrado”.

Cuando Helga comenzó con el Blog, envió un mensaje explicando que no se trataba de ningún estudio sociológico y que no quería sentar ninguna cátedra sobre inmigración. Buscaba, básicamente, que se abriera una ventana en este inmenso mundo de Internet para que las colombianas que habíamos salido de nuestro país contáramos, como quisiéramos, nuestras vivencias.

La idea me encantó porque no era pretenciosa y sobre todo, porque me sonaba a tertulia de gente con mucho en común pero con bastantes kilómetros de por medio. Me animé a participar y le envié un texto que hoy transcribo aquí. Mi objetivo no es otro que animar a muchas más a escribir en el Blog de Helga, porque desahogarse es relajante y porque encontrar tantas vivencias juntas es muy enriquecedor.

 Yo no sabía lo que era migrar hasta que viajé a España. De hecho, no supe que era una “inmigrante”, hasta varios años después de instalarme en España.  Cuando llegué, me miraba en el  espejo y me reconocía como profesional, como estudiante colombiana de máster, como turista, pero nunca como inmigrante.
El término me empezó a sonar familiar cuando tuve que hacer larguísimas colas a altas horas de la mañana para sacar una tarjeta que me daba derecho a circular con “permiso de estancia como estudiante”. En la cola compartí horas con trabajadores y con familias de diferentes países y entendí que mi diploma no me convertía en un ser superior.
Luego, cuando ese mismo diploma terminó valiendo nada ante los ojos de posibles empleadores, mi desconcierto se transformó en reivindicación. Comprendí que muchos, como yo, terminaban guardando sus profesiones en la maleta y se ganaban la vida honradamente, pero trabajando “de lo que fuera”, y entendí que éramos muchos, de diferentes condiciones, edades y oficios con una sola etiqueta en la cara: inmigrantes.
A todos nos metían en el mismo saco, sin importar nuestro país de origen. Inmigrantes latinos, decían, o para resumir mejor y más rápido: latinos en España.
En ese momento me reconocí como latinoamericana y me encantó. Nunca, en los veintitantos años que viví en Colombia me identifiqué como ciudadana de una región. En cambio aquí, como parte de un grupo, me asumí sin prejuicios y me reconocí en las mismas preocupaciones y los mismos miedos que cualquier otra mujer de Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia o Chile. Sentíamos casi lo mismo y nos identificábamos en las calles como quien detecta a otro integrante de su familia a metros de distancia.
Luego entendí que para trabajar “de lo mío” debía demostrar más que cualquier autóctono con la misma formación o la misma experiencia que yo. Demostrar más, trabajar más, validar más. Curioso, pero así funcionaba. Tu título, por sí mismo, parecía provenir de una universidad sospechosa, de un rincón exótico difícil de clasificar. Así que me integré al engranaje sin protestar y poco a poco, me fui haciendo un hueco en este país ajeno, que poco a poco se fue haciendo mío.
Hoy, casi diez años después de mi primer aterrizaje en este país, me sigo identificando con los míos, con los “latinos en España”, pero admito que parte de mi identidad se ha moldeado con todo aquello que disfruto y admiro de esta sociedad. Soy parte de un todo complejo y difícil de detallar pero, al mismo tiempo, fascinante: la migración. Ese saberte tú, con tu propia cultura y limitaciones y ese saberte parte de una tierra que vuelves tuya prácticamente sin darte cuenta.

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3 comentarios en “Cuando dejas que un país se meta en tu vida

  1. Y lo curioso es que esta aventura, a pesar de los sinsabores y los extrañamientos, es quizá lo más grande que hemos hecho. Ya es nuestro para siempre y ha convertido nuestra vida en algo distinto de lo que siempre pensamos.

  2. Sandra dijo:

    Hola…
    Debido a que compartimos el interés sobre transmitir información sobre inmigración me gustaría tener la oportunidad de escribir contenido relevante (guest post) en tu blog sobre un tema de interés para tu sitio en el que pueda incluir un link a US Freedom Capital (http://sp.usfreedomcap.com/).
    US Freedom Capital es una empresa que se dedica a llevarte de la mano en el proceso para obtener la visa EB-5, la cual permite trabajar y estudiar en los Estados Unidos al hacer una inversión y posteriormente obtener una residencia permanente (Green Card), por lo que sé que sería interesante transmitir esta información a tus lectores
    Por favor me gustaría escuchar de ti, platicar y tener la oportunidad de colaborar juntos.
    Saludos,
    Sandra Vázquez

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