La verdad de Ingrid Betancourt cuesta miles de preguntas

Cuando supe que Ingrid Betancourt pedía miles de millones de dólares al Estado como indemnización por sus seis años de secuestro, me quedé paralizada. ¿Era posible que la mujer que me había conmovido con La rabia en el corazón pretendiera cobrar a los colombianos cuando fuimos nosotros mismos quienes pagamos su liberación?

Parecía que sí. En las noticias y los foros la calificaban de desagradecida, mezquina, ambiciosa… ¡En fin! de ahí para arriba ya se imaginarán todos los calificativos. Entonces, encontré una entrevista que le hicieron hace poco en la televisión y donde se le daba la oportunidad de explicarse. Me quedaron claras tres cositas:

  • Lo que ha interpuesto es una “solicitud de reparación“, no una demanda. Es decir, ella se quiere sentar con el Estado para explicar en qué circunstancias se dio su secuestro y demostrar que no fue protegida y que no le advirtieron del peligro que corría.
  • La suma sugerida en efecto es astronómica pero, según ella, simbólica. Con ella quiere generar “una reflexión” en torno a la necesidad de indemnizar a quienes aún permanecen secuestrados y a quienes sí están demandando al Estado.
  • “Quiero dar un espaldarazo a los compañeros que sí presentaron demandas”, insistió doña Íngrid.

¡Ahhh! A ver si entiendo…

¿Ostentar el premio Príncipe Asturias de la Concordia no es suficiente como para movilizar cientos de entidades y personalidades en el mundo y poner el tema de los secuestrados colombianos sobre la mesa? Parece que no.

¿El apellido Betancourt y la historia política que lo acompaña no son suficientes para presidir una rueda de prensa internacional junto a las Organizaciones no Gubernamentales que, en Colombia, intentan desde hace muchos años reclamar al Estado justas indemnizaciones por violaciones de los derechos humanos? Parece que no.

¿La historia personal de un secuestro de seis años en las selvas colombianas no da como para escribir un libro por tomos y contar su versión personal de lo sucedido? Ese legítimo derecho, que yo sepa, no se lo ha negado nadie. No entiendo entonces esta imperiosa necesidad de sentarse con el Estado para aclarar las circunstancias en las que fue secuestrada. No entiendo.

Mi querida Ingrid: créeme si te digo que esperábamos más de tu premio y tus apellidos y tu oratoria y tu espíritu conciliador.

Sólo por darte una idea, sólo por ponerte un ejemplo: si cada viernes te pararas en el atrio de la Iglesia de la Candelaria en Medellín para protestar con las Madres de la Candelaria por los miles de desaparecidos y por las miles de indemnizaciones que el Estado no ha querido pagar, seguro que movilizarías mucha más voluntad política y lograrías mucho más eco para tus “compañeros” que aún siguen secuestrados.

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5 comentarios en “La verdad de Ingrid Betancourt cuesta miles de preguntas

  1. Y entonces nos enteramos que ella y su familia exigen al Estado Colombiano que le reconozca 12.500 millones de pesos de indemnización por sus seis años de secuestro. Y entonces pensé en los tantos que son muchos y anónimos que nadie fue a rescatar, que se los llevaron por “de malas” y nada más. Los mismos que si fueran a demandar enseguida les llegarían a amenazar. Pensé que cada día están más lejos los significados de “Verdad”, “Justicia” y “Reparación” cuando hablo con las víctimas de a pie que son culpables además de tener un nombre que nadie conoce. Y terminan desterrados hasta de sí mismos. Pensé en el Premio Nobel que ella decía que le iban a dar y en los millones de adelanto por escribir su biografía en una isla del pacífico sur y en las noticias llegadas de Francia en las que se quejan por el gasto en la escolta de Betancourt. Me acordé de algunos instantes vistos por todos nosotros que somos simples testigos. Y me acordé de los demás: de los que están solos.

  2. Diego dijo:

    ey!, en general estoy de acuerdo con lo que expones en ésta entrada, pero quisiera hacer un comentario respecto con las emociones que se produjeron alrededor de la decisión de Ingrid.

    Si bien Ingrid pasa por cínica y mezquina, aun más grave y triste me parece el sentimiento que se despertó en muchos colombianos (y si no en los colombianos, al menos sí, en muchas personas que conozco) a causa de su “demanda”, pues comentarios del tipo: “los rescatan y después salen pidiendo, entonces mejor que no los rescaten y se queden allá” o “que vaya y le pida a la guerrilla que le de su platica”; y es tan triste, como es triste que aun existan personas que dicen que los jóvenes que fueron asesinados en los mal llamados “falsos positivos” no eran ningunos santos y por algo los mataron.

    Porque la verdad es que si no comparto la demanda de Ingrid, si pienso que es inadmisible lo de su secuestro, así como es inadmisibles las ejecuciones extrajudiciales o al pobre man que metieron a la cárcel disque por amenazar al hijo del presidente. Y lo peor, aunque todos sabemos esas cosas, seguimos indiferentes.

    Un saludos.

    • Comparto tu indignación, Diego!
      Lo más terrible de la violencia que vivimos es que tendemos a justificarla: “si lo mataron fue por algo”, “si lo secuestraron se lo buscó”, “si opina en contra del gobierno no tiene ningún derecho”.

      No cuestionamos la inoperancia del Estado en las zonas del país que realmente necesitan su presencia (y no hablo solo del aspecto militar) y lo peor, es que reclamamos más y más armas, aunque provengan de fuerzas ilegales.

      Y si a esta “resignación” le sumas la polarización de la sociedad, el panorama es desalentador: no puedes manifestarte en contra del Gobierno porque entonces te tachan de comunista, chavista, guerrillero y demás… ¡Desolador!

  3. Bueno no queda claro si la solicitud de conciliación presentada ante el vencimiento de los términos por ella mencionados es colectiva, ó si son muchas solicitudes presentadas y la de ella y su familia es “simbólica” para apoyar las otras, de las que no se ha hablado y deben seguir su curso. Triste episodio, otro más en la historia Colombiana.

  4. DANIEL dijo:

    ME PARECE MUY BIEN UNA REPARACION, ACASO EL ESTADO NO ESTA OBLIGADO CON EL DINERO QUE RECAUDA BRINDARNOS SALUD EDUCACION Y SEGURIDAD???? Y DONDE ESTA LA SEGURIDAD QUE BRINDAN? ES FACIL HABLAR PARA ALGUIEN QUE VIO TODO POR TV COMIENDO PALOMITAS DE MAIZ SENTADO.

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