Radiografía*

Los reconocimientos públicos, la experiencia ganada en un prestigioso medio de comunicación y los contactos ganados a punta de credibilidad se quedan guardados en la memoria de ese periodista que decide dejarlo todo para emprender un futuro incierto en Europa.

Llega a España y en su maleta guarda como tesoros su diploma apostillado y una carpeta con algunos de sus mejores trabajos. Su currículum es su carta de presentación y quizás ya esté empezando un blog para demostrar que sigue escribiendo, tomando fotografías o grabando reportajes audiovisuales.

No desfallece. Sabe que su bagaje es su mejor capital y mientras trabaja como camarero, sigue buscando un medio de comunicación para ejercer su profesión. Es un profesional y no va a permitir que nadie lo menosprecie. Sin embargo, los meses pasan y la realidad es aplastante: los periodistas españoles que conoce le hacen ver que para ellos es muy difícil entrar a un gran medio de comunicación porque hay gente que lleva allí muchos años y lo único que los haría levantarse de la silla sería una jubilación.

¿Pero se abrirán nuevos medios, no? Pregunta inquieto nuestro extranjero periodista. ¡Claro! Pero en los nuevos medios prefieren a los becarios y a los periodistas jóvenes que empiezan cobrando poco.

Sin que nadie se lo diga, este periodista experimentado empieza a darse cuenta de que su condición de extranjero también pesa a la hora de buscar trabajo. Aunque habla y escribe perfectamente español, los editores no están seguros de que conozca o puede llegar a conocer la realidad española como para asignarle una fuente. Para él es evidente que los empresarios se decantan por profesionales de aquí o por extranjeros comunitarios para los cuales no hay que tramitar permisos de trabajo.

Para animarlo, sus conocidos le hablan de los medios para inmigrantes. Son periódicos, emisoras radiales y canales de televisión dirigidos a gente que como él, llegó a España buscando trabajo. Son medios que hablan de sus luchas, de los trámites que deben seguir como extranjeros, de las leyes que les competen, de las fiestas que organizan, de los equipos deportivos que forman, de la música que escuchan, de las asociaciones que los representan.

Muy pronto, nuestro amigo entiende el mensaje: si eres periodista extranjero sólo estás calificado para hablar de la realidad de los extranjeros en España. Esta etiqueta, este encasillamiento se convierte casi en una norma. Son muy pocos, poquísimos los periodistas extranjeros vinculados a grandes y medianas empresas de comunicación españolas pero muchos, muchísimos los que trabajan o buscan una oportunidad de trabajo en medios dirigidos a inmigrantes.

Una vez que este periodista se sumerge en el mundo de los medios dirigidos al público inmigrante, se encuentra con un panorama poco alentador. La mayoría de estos medios son vulnerables, volátiles. Dependen casi al 100% de la publicidad y cuando no la encuentran, cierran sin compasión. A la cuerda floja laboral se suma, en muchas ocasiones, la calidad del material producido. Por complacer a los anunciantes, muchos de estos medios se convierten en vallas que dedican páginas enteras a promocionar con artículos periodísticos el producto ya anunciado mediante publicidad. Es un mercadeo reiterativo que aprovecha más allá del espacio pagado y convierte al periodista en un portavoz comercial. Por supuesto que también hay espacio para la información y la noticia, pero es el mismo periodista desgastado y mal remunerado el que se enfrenta cada semana a diversidad de fuentes para cumplir con su trabajo.

La inmigración no es fuente informativa Latinoamérica. Sí lo es en España. De manera que hablar de inmigración como fuente es referirse a economía, política, asociacionismo, deporte, farándula y cultura de los inmigrantes. En la mayoría de las ocasiones, son sólo dos o tres periodistas los que se reparten la variedad de nacionalidades y temáticas que surgen cuando se plantea la agenda relacionada con o proveniente de la inmigración.

Las plantillas de la mayoría de los medios dirigidos a inmigrantes no están diseñadas como salas de redacción en las que cada periodista se ocupa de una fuente o una temática en particular. Los pocos que hay se reparten el trabajo y se ayudan con colaboradores externos. Por otra parte, la mayoría de los eventos y actividades organizadas por las asociaciones inmigrantes ocurren los fines de semana y es comprensible, porque entre semana cumplen con sus obligaciones laborales, pero nuestro periodista también. Él trabaja prácticamente de lunes a domingo para cumplir con los eventos programados por sus fuentes y no recibe pagas extras ni descansos adicionales.

Cuando indaga por los sueldos, nuestro periodista inmigrante prefiere no ahondar. Se encuentra con precios irrisorios por número de palabras o por minutos de edición, o con sueldos a tiempo completo que no se equiparan con la escala salarial de los medios españoles.

Sin embargo, se decide a trabajar en medios por y para inmigrantes porque encuentra allí una fuente de satisfacciones enorme. Todos los días descubre gente valiente que dejó, como él, familia, amigos y trabajo, por perseguir el sueño europeo, ése cargado de humanismo, derechos humanos y posibilidades de crecimiento laboral.

Para muchos el sueño se alcanza, para otros llega hasta un punto de no retorno y descubre que también hay quienes siguen intentándolo todo a pesar de las dificultades. Estas historias de vida lo animan a seguir escribiendo de lo que se sabe y de lo que no y a plantearse crear su propio medio. Ahora que conoce el público y el mercado cree que será capaz de sortear los obstáculos comerciales para iniciar su propio proyecto, para darle prioridad a la palabra y a la noticia y para equilibrar ingresos con gastos.

Nuestro periodista no desfallece y sabe que aunque su experiencia y su bagaje no signifiquen nada en España, él es un profesional al servicio del público y, por el momento, su público es inmigrante, como él.

*Ponencia en la I Jornada de Periodistas de Medios para la Inmigración: “periodistas de aquí y de allá”. Barcelona, 14 y 15 de noviembre de 2008

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s